martes, 31 de julio de 2007

Génesis

Me he tomado la libertad, este martes espeso, de remontarme a los orígenes. Le he cogido prestado a Trifi (el que se sube a las grúas a poner listones) el primer post que publiqué en su blog. Nunca he vivido un malentendido más lindo...
Intentaba hacerle un regalo a Pedrito, y el karma me lo devolvió diez veces más bello.

"En ocasiones, los planetas se ponen en fila india encima de nosotros.
A veces, la telaraña de la vida nos enreda a unos con otros, que no somos más que los hilos que la formamos.
Un eslabón abraza al siguiente y poquito a poco se forma la cadena. Cadena que no ata, sino sujeta. Cadena con principio, sin final, abrazo concatenado...
Siempre por sorpresa, la vida te regala momentos irrepetibles. Te ofrece una persona, te anuda a un hilo. Siguiendo la guía, el hilo de Ariadna, vas descubriendo los nodos que lo conforman.
Hay tanta belleza en el planeta... Es tanto su fulgor, tanta su hermosura que... ¿por qué no gritarlo a los cuatro vientos? ¿Por qué no besarse? ¿Por qué no abrazarse? ¿Por qué intentar soterrar las chispitas de colores que nos perforan la piel? Los deseos reprimidos sólo pueden producir úlceras.
Piel, sudor, útero, razón, corazón, saliva, miel, hiel, celos, cariño, respeto, endorfinas, oxitocina, amor, dolor...
La Vida, es lo que tiene. Mi vida, es lo que tenemos. Es lo que somos. ¿Se ama de por vida, o se ama por la vida?"

A todas las personitas que me hacen sentir la Reina de Corazones, del País de las Maravillas, muchas gracias!!

lunes, 30 de julio de 2007

Viernes Noche

Viernes noche, el primero que paso en mi pueblo desde que llegué. Y trabajo.
Paso la noche junto a una cama de hospital. Entro a las nueve de la noche y salgo a las ocho y media de la mañana.
El señor por mí acompañado y su compañero de habitación llevan alguna década jubilados.
A uno van a amputarle la pierna y el otro mea a través de un tubo en una bolsa de plástico.
Cada uno cree que está peor que el otro. “Sin pierna puedes hacer tu vida normal, aunque sentado” “Pues yo prefiero ir con una bolsa colgando del costado, pero pudiendo caminar” “¿De qué me sirve tener las dos piernas si no tengo riñones?” “¿De qué me sirve a mí tener riñones para orinar, si sin pierna no podré ir al baño cuando se me antoje?”
Éstas podrían ser frases de una misma conversación, pero no es así.
Estos señores, cama con cama, misma habitación, mismo hospital, habitan planetas diferentes. Cada cual está en su plano de realidad.
Intercambian reflexiones y sentires, pero el receptor es incapaz de captar el mensaje fundamental, ese mensaje fundamental que tampoco se ve capaz de emitir.
No conversan. Sólo hacen como que hablan.
Llevan varios días así, y yo les entiendo. Disimular entendimiento debe ser agotador.
Cuando yo llego, están tan cansados que a las diez en punto me piden que apague la tele, la luz y el aire acondicionado. Si Murcia a finales de julio ya implica calor per se, ¿para qué hablar de calor en una murciana habitación de hospital?
Duermen. Yo leo a la luz de mi móvil.
Viernes noche. Ideal para decirle a Cris, vía SMS, lo mucho que le quiero.
Cris está en Malta. Este viernes noche está en una fiesta de artistas con la gente bien de Valletta. Él no necesita el idioma para demostrar que es una persona muy interesante, digna de determinados círculos.
Salva me da un toque. Él anda de campamento por la Sierra de María. Este viernes noche, Día del Indio, Salvica es el hechicero de la tribu, que junto a los demás miembros del Consejo han de asignarle su Tótem a cada candidato.
De Juan no sé nada este viernes noche, salvo que está en Águilas. Seguramente estará jugando al paddle con sus primos, o cenando en su terraza, para no perder de vista el mar.
Y Violeta… Ella está en Joao Pessoa, Brasil. No sé qué hará ahora mismo, más teniendo en cuenta que para ella es viernes, pero no noche. De lo que sí estoy segura es de que lo estará aprovechando bien, ya que es uno de sus últimos viernes allí.
Cada uno de nosotros está en la parte del mundo que le ha acogido. Cada uno de nosotros está adaptado al rol que le ha tocado adoptar.
Pero este viernes noche he citado a mis amigos en esta habitación de hospital. El clima tropical, para que Viole no añore sus Brasiles. El mar de luces que veo desde mi ventana está ahí para ser observado por Juan. El silencio es el que necesita el Hechicero para su concentración, y todos nosotros, gente bien, somos el círculo perfecto para que Cris pueda divagar en un idioma que controle.
A los señores “SinPierna” y “SinRiñón” no les importa, no les molestamos, porque ellos no están aquí.
A uno se le ha visto corriendo, corriendo sin parar. Corre por los pasillos, sube y baja las escaleras, corre tras las enfermeras, persigue a los médicos que quieren cortarle su pierna.
El otro está en lo alto de una cascada, pene en mano, meando al mundo desde su palco de rocas, rocas que no pudieron con él, ni con sus riñones.
Y yo, yo leo, viajo y me dejo querer a la luz de mi móvil, este viernes por la noche.

jueves, 26 de julio de 2007

Despertares


Cada mañana lo mismo.

Mi padre asoma la cabeza por la puerta de mi habitación y grita. Él dice que empieza a llamarme suavecito, y que ante mi falta de reacción va subiendo el tono.

Me molesta despertarme a gritos.

Cada mañana abro los ojos con la sensación de mantener una eterna disputa con el mundo.

Me tiro de la cama tras echar a NsK, no sé cómo lo hace pero cada mañana amanece a mi vera. Me arrastro hacia la cocina, me peleo con el microondas y NsK me saca de paseo.

Bajamos a la huerta a la hora de la bruma, cuando los rayos de sol no molestan, cuando el fresquito de la huerta te invita a pasear despacito.

La gente que me cruzo se sorprende de verme en pijama, con la mochila a cuestas, precedida por un perrazo enorme y un café con leche en la mano...

Pero ese es mi momento. Me siento en la acequia, debajo de una higuera, me enciendo un cigarro, termino mi café y miro cómo NsK corretea detrás de los gatos, cómo investiga cada rincón, constatando que todo sigue en su sitio... Y empiezo a reconciliarme con el mundo.

Pienso que no está tan mal. Que no es para tanto pasar el verano en mi pueblo. Que lo que quiere mi padre es que tenga tiempo para sacar a la Fiera, para ducharme tranquila y desayunar sin prisas. Y que si lo tiene que conseguir a gritos es porque no me dejo despertar facilmente.

Mis días empiezan cuando vuelvo de la higuera y he mandado mi despertar a un rinconcito de mi memoria, a ese al que no accedo casi nunca.

Como al nacer. Mi cama es un útero y mi padre un cirujano que quiere sacarme de ahí. Sufro, me agobio, me resisto, pero... ¿cómo guardarle rencor, con lo bonita que es la vida?

¡Buenos días!

lunes, 23 de julio de 2007

Declaración del principio

Ya es oficial, ya tengo blog.
Llevo mucho tiempo dándole vueltas a la idea, pero aún sigo sin estar segura de tener algo interesante que contar, y eso que me conozco de toda la vida.
Me atormenta un poco el pensar lo altos que están los listones de mi entorno, pero se me ha encendido la bombilla y me he dado cuenta de que, si sólo me preocupo en subir y subir listones, acabaré frente a un muro muy alto.
Y yo no quiero muros.
Quiero un espacio con listones bien pegaditos unos a otros, que formen las paredes que hagan falta (no voy a caer en el topicazo de las cuatro de toda la vida).
Quiero un espacio para cobijar ideas, personitas, pensamientos, inquietudes y sentires.
Quiero un espacio con ventanas para poder asomar la quijotera cada vez que quiera y gritar lo que siempre he querido compartir con los demás.
Quiero un espacio con una puerta enorme para abrir de par en par a toda persona que quiera convidarse a un cachito de mi vida, a un poquito de mí misma en estado puro.
Y quiero dejar un rastro de miguitas de pan para que los que me quieren bien sepan por dónde y cómo ando.

Todo esto es lo que quiero hoy, aquí y ahora. Mañana ya veremos en qué flor digo de posarme...
Mientras tanto... pasen hasta el fondo, la puerta está abierta!!