Mi portátil ha muerto.
Estábamos tan tranquilos los dos, oyendo musiquita y disfrutando la mañana, cuando de repente se ha apagado. Se ha apagado para siempre.
Mi ordenador tenía casi diez años, ha superado la esperanza de vida de este tipo de aparatos.
Yo no le traté todo lo bien que podría haberlo hecho, y él a mí me hizo sufrir lo mío...
Tenía sólo 14 gigas de memoria total. Hace nueve días compré un disco externo de 500, porque pensaba que se sentían solitos.
Antes tenía un ordenador con capacidad limitada, ahora tengo un aparato con poco más de 14 gigas de información dentro y que no sirve para nada. El pisapapeles más caro de mi historia.
En fin, unos llegan y otros se van. Que todo lo malo sea eso.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario