miércoles, 8 de agosto de 2007

Duchoterapia I

Mucho estaba tardando en tocar este tema, quienes hayan convivido conmigo lo sabrán...
Desde muy pequeña me recuerdo encerrada en el cuarto de baño durante horas. Más que cuarto de baño era sala de lectura.
Siempre me ha gustado ese tipo de soledad, excusada por las circustancias que rodean a un cuarto de baño.
Cuando fui a vivir a Granada, hice lo posible por modificar mis costumbres. Éramos cuatro personas (o cuarenta, dependiendo del mes) para un cuarto de baño, y sería injusto castigar las vejigas ajenas de ese modo.
Pero el verano pasado, un miedo, fundado o infundado, eso es lo de menos, porque miedo era, me impulsó a volver a hacer uso de mi refugio.
El primer día fueron cuarenta minutos, el segundo una horita, luego tres, hasta cinco horazas encerradas en el baño.
En dos meses mi vida volvió a su desorden habitual. Se fue el agente patógeno y llegó mi equipo actimel (qué bellos los septiembres granaínos). Pero no sólo seguí usando el cuarto de baño de castillo y la taza de váter de trono, sino que lo acondicioné todo para mi comodidad.
¿Qué hace Laura en el baño tantas horas?

martes, 7 de agosto de 2007

De cabeza!

Hace meses, hablando con una de las piezas fundamentales del puzzle de mi vida, comenté que me encanta saber que sigo siendo la misma que hace unos años, aunque me consuela saber lo mucho que he cambiado.
A pesar de la pinta de contradicción que tiene tal afirmación, es una de las verdades más verdaderas que de mi boca han salido.
¿Para qué sirven los miedos si no es para crear los corajes?
¿Qué función tienen las dudas si no es la de establecer certezas?
Son las paradojas el aliño de la ensalada de la vida.
Los ensayos conducen a los errores y los errores al atino, lo que me impulsa a volver a ensayar, a errar, a atinar...
¿Cómo voy a levantarme si no me caigo antes?
Voy perdiendo miedos y ganando otros nuevos.
Voy a tirarme a la piscina de cabeza, y si está vacía ya juntaré mis pedazos como sepa. Tal vez no se quede como antes, entonces tendré una cabeza nueva, lista para el próximo batacazo.
Aprenderé a hablar, a callar, a andar, a correr según dicten las circustancias, a saltar muros, a esquivar las balas (de paja) y, cuando menos me lo espere, otra verdad me hará la zancadilla y vuelta a empezar.
Otra vuelta de tuerca, gira la rueda, y no termino de salir de la adolescencia.
¿Consistirá en eso la eterna juventud?

viernes, 3 de agosto de 2007

Miedo a la libertad


Correa es a mi perra lo que paracaídas es a avión, o chaleco salvavidas a barco velero: última opción.

NsK suele ir suelta. Yo también. A veces la dejo morder la cuerda y entonces es ella la que me pasea a mí.

Solemos ir al parque a media tarde, cuando baja el sol. En el parque hay mamis con niños en los columpios. NsK evita tanto a ellas como a los otros, bastante tuvo con mis castores.

Hay bancos con abuelos incorporados, que tampoco le gustan a mi perra. Pasa por su lado de puntillas, porque para oír quejas, bastante tiene con mi abuelo.

Hay otros bancos con adolescentes. Con ellos es diferente. Si yo me aburro de jugar con ella, NsK corre a su lado y les ofrece su hueso, o su piedra, su rama o su limón, cualquier objeto arrojadizo; y si a ellos tampoco les apetece jugar, se tumba a sus pies y les adopta como amigos.

A veces se ven perros en el extremo de alguna correa extensible. Los dueños les pasean por la acera, bordeando el parque, menos cuando nosotras estamos en el césped, que no se acercan.

En el parque hay una fuente bastante grande. A NsK Leonor también le gustan las regatas, y el submarinismo, y lo demuestra sumergiéndose en la fuente en plan hipopótamo, asomando sólo las orejillas y la nariz. Entrañable, hasta que sale.

NsK sale y centrifuga, cerquita de mí, claro, para demostrar afecto.

Acto seguido va hacia la arena, apoya la cabecita y deja caer el resto del cuerpo con delicadeza bereber, es decir, delicadeza ninguna. ¿Croquetas de perro? ¡¡Mi perra en la arena!! Y vuelve a centrifugar, porque sabe que compartir es vivir...

Pues, a pesar de que no molestamos mucho a casi nadie, todos se tensan cuando NsK y yo aparecemos por el parque. La cría se me está acomplejandillo por lo que nos cuesta hacer amigos, cree que la culpa es suya.

Pero yo la llamo, me mojo y embarro solidariamente, y le susurro que no es ella la que asusta a la gente, que la gente lo que teme es ver la libertad tan de cerca y con tanto pelo.

Mi perra, ese espíritu libre...

miércoles, 1 de agosto de 2007

Centenario Scout


Tal día como hoy, hace 100 añazos, se hicieron las primeras Promesas Scouts de la historia.

Hace casi 17 añitos, yo fui a mi primera reunión scout.

Para celebrar tanta efemérides, me apetecía hacer un homenaje. He reflexionado acerca de lo que significa ser scout, de lo que ha supuesto para mí en mi vida y de la expansión del movimiento por todo el mundo.

He renovado mi promesa en silencio a falta de inspiración para redactar unos votos alternativos (me quedo con el "Prometo por mi honor y con la ayuda de Desi..." de Zulema), pero sí que es un buen momento para agradecer lo agradecible:

Para agradecerles a mis padres que, tal vez buscando sólo un poco de paz y reposo, nos metiesen en el grupo.

A Javi, mi Baloo de Boscos, que supo salir elegantísimamente del trance de responderle a una lobatilla de siete años lo que significaba la palabra "orgasmo", citando la definición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.

A Mariano, mi Bagheera, que me enseñó en su día (y sin saberlo) uno de mis mejores truquillos de seducción mientras esperaba a que Marta se comiese las lentejas.

A Miguel Ángel, mi jefe de Tropa, que cuando andábamos perdidos en un árido paraje del campo de Ciudad Real, cargó con las cantimploras de tooodos los troperos y se fue a buscar agua (para todos, ejem)

A mis Jefes de Tropa, Mª José, Mª Carmen, Jesús, Javi... que supieron entenderme y ayudarme cuando más lo necesitaba (Inolvidables pases de rama de Isaba 1996).

A esa pareja que supo que en La Alberca faltaba algo y puso todas sus energías en montar el G.S. Huella.

A aquellas personas que, sin haber sido scouts en la vida, se embarcaron en la aventura de llevar una Unidad Esculta, y hacerlo muy bien.

A los que sin conocernos de nada, confiaron en un Clan desamparado y ayudaron a crear un grupo de la nada de otros dos. Nunca unas cenizas dieron para tanto...

A todos mis compañeros de Mohowa, constancia y tesón hechos personitas, que invierten el tiempo que no tienen para que aquel sueño sea esta realidad.

A Exploradores de Murcia y a la Escuela Insignia de Madera, por orientarnos en el camino de educando a educador y estar ahí para lo que sea necesario.

Al Poseidón, mi grupo de Granada, al que le bastó una nota en el buzón para adoptarme sin condiciones.

A mis castores, ya lobatos, por enseñarme tanto, tanto...

A los chavales, por supuesto, ¿qué sería de nosotros sin ellos?

A los padres, por la confianza, por el apoyo.

A mis amigos scouts, de un grupo o de otro, por ser referente y ejemplo en los momentos más bajos.

Y, en especial, angelicos, a mis amigos no Scouts, que soportan horas y horas de anécdotas, explicaciones de metodología, funcionamiento y organización; y que casi (casi) no se quejan. Es más, a veces hasta preguntan...

Gracias a todas esas personas, y a las que me dejo en el tintero, por hacer de esta aventura una filosofía de vida.

¡Scout un día, scout toda la vida!


Reina de Corazones


No tenía esta foto a mano, pero es la propia para el post de ayer. Voy a disimular mi ciber catetismo y a dejarla caer por aquí, a ver si no se nota demasiado...
Y ya que estoy, aclarar que en la foto de los perritos, la negra es mi súper perrilla, Neska Leonor Sofía II de Todos los Santos y el marrón es su hijo, Ramsés Froilán. Me dan la vida y me la quitan...